sábado, 7 de marzo de 2020 |

Hasta las cenizas: Lecciones que aprendí en el crematorio (Caitlyn Doughty)

"Por desgracia, somos criaturas conscientes. Por más que estemos siempre buscando nuevas formas de olvidar nuestra mortalidad, por más especiales, queridos o poderosos que nos sintamos, sabemos que al final nos esperan la muerte y la descomposición. No hay otra especie en la Tierra que deba soportar un peso así."

La muerte no avisa. Por mucho que Gabriel García Márquez diga que la muerte de Santiago Nasar fuera anunciada, la muerte se queda agazapada en un rincón, aguardando al momento inesperado para arrebatar el bien más preciado que tenemos, la vida. No nos gusta hablar de ella ni que sea mencionada, porque de lo que no se habla, no existe. O eso creen. Claro, eso hasta que la vida nos mete una buena hostia y entonces somos conscientes de nuestra mortalidad.



Desde muy pequeña me he preguntado qué había después de la muerte. Reconozco que no soy creyente, y que eso me lo pone más difícil. Al fin y al cabo, los que creen en Dios tienen claro que irán al cielo. Pero, con la edad, he cambiado y por lo tanto, mis inquietudes también. Ahora más que preocuparme qué hay después de morir, me preocupa que no haya consciencia. Porque, ¿cómo es posible no existir ni tener consciencia? ¿Es realmente posible no ser nada? Ponedme en los comentarios qué pensáis sobre este tema, si creéis en la reencarnación, si tendremos que rendir cuentas a un todopoderoso, o si nuestro fantasma vagará eternamente...

Divagaciones absurdas aparte, habréis adivinado que el libro que reseño hoy, "Hasta las cenizas",  es sobre la muerte.  La propia autora, Caitilyn Doughty, una joven de veintiún años, licenciada en Historia Medieval, nos relata en primera persona su experiencia trabajando en una funeraria. He de decir que su carrera académica la orientó siempre hacia los ritos mortuorios y enterramiento en diferentes épocas. Quizá pensaréis que fueron los azares del destino los que la llevaron a desempeñar esta profesión, al igual que a mí el azar me llevó a trabajar en hostelería, pero no. No contenta con su labor de investigadora, quiso dar el salto y experimentarlo en primera persona. Así que, finalizados sus estudios, empezó a mandar el currículum a funerarias, hasta que por fin sonó la flauta.

Desde un sentido del humor muy negro, la autora nos relata qué se cuece dentro de la industria funeraria de EEUU, revelando detalles que a más de uno puede que le incomoden. Las primeras veces quedan grabadas en la memoria (el primer beso, la primera vez que una madre ve a su hijo...), y la vez que Caitlin tuvo que afeitar a su primer cadáver no iba a ser menos. Aunque las profesiones tanatoesteticista y de tanatopraxia  parezcan tétricas e incluso de mal gusto, hay todo un arte detrás de ella. Miradlo desde otra perspectiva, estas personas hacen todo lo posible para que te lleves el mejor recuerdo posible de tu familiar. Al morir, el cuerpo empieza a descomponerse sin freno y la autora nos lo explica con todo lujo de detalles (los ojos se hunden, no hay forma de cerrar la boca, los jugos y fluidos salen por cualquier lado...).

Un dato que me pareció curioso, aunque no sé si solo sucede en EEUU, es que si el cadáver va a ser enterrado se embalsama (en caso de ser incinerado, no tiene sentido hacerlo). ¿Qué es embalsamar un cadáver? Algunos os preguntaréis. Se trata de un proceso riguroso con productos químicos, resinas y bálsamos con el objetivo de preservar la integridad de los cadáveres y así evitar su putrefacción. Para realizar este proceso, en primer lugar, hay que lavar el cuerpo con germicidas y especialmente, los orificios (boca, orejas, ano..) y además, taparlos para evitar que salgan fluidos. Después, se procede a masajear el cuerpo para quitar eliminar la rigidez y así se mejora el aspecto del cadáver. Entonces, se procede a la extracción total de la sangre y se introducen productos químicos para que la piel adquiera un tono natural y se quite el tono azulado.

Una parte muy importante de este libro es el crematorio. Hoy en día las personas prefieren ser incineradas que enterradas, bien porque no quieren que su cuerpo sea devorado por los gusanos, bien por los motivos que sean. La autora nos relata con mucho humor negro el proceso de incineración, resaltando el último paso del que no se habla. A pesar de que el horno quema a 860 grados, no logra pulverizar completamente los huesos, y estos son metidos en una trituradora. Al fin y al cabo, la gente quiere lanzar al aire las cenizas de su familiar como si fuera polvo de hada...

"El cremulador parece el nombre de un villano de tira cómica o de un vehículo monstruoso, pero en realidad es un artefacto del tamaño de una olla a presión que pulveriza los huesos"

 Además, en caso de ser enterrado, al menos en España, supone dejar un "marrón muy gordo" a los familiares que quedan vivos. Digamos que los nichos no son de propiedad, son como "de alquiler" y el seguro tan solo te cubre los primeros diez años. Luego hay que renovar el alquiler, y tus descendientes deciden si pagan por renovar unos años más, si incinerar los restos y ya no tener problemas, o desentenderse y que echen al muerto a una fosa común. Yo aviso, para que dejéis este tema bien arreglado.

Y vosotros, ¿qué? ¿Habéis pensado qué queréis que hagan con vuestro cuerpo? Mi ilusión sería comprar un panteón, además ahora son más baratos por falta de clientes. Vivimos en una sociedad que niega la muerte, aunque lo único que tenemos seguro en esta vida es que moriremos.

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sábado, 18 de enero de 2020 |

Picnic en Hanging Rock (Joan Lindsay)

2020 ha empezado fuerte, tanto a nivel personal como a nivel literario. Comencé el año terminando la recopilación de relatos de Lucia Berlin llamado "Manual para mujeres de la limpieza". No habrá reseña en el blog, pero no quiero dejar pasar la oportunidad de recomendarlo. Una explosión de emociones, relatos sobre lo cotidiano pero no por ello carentes de interés. Lucia Berlin nos deja retales de su alma, de sus experiencias. 

El caso es que para el 2020 me propuse un reto lector: leerme los libros que ya tengo comprados. "Picnic en Hanging Rock" era un libro que esperaba en mi estantería ser leído desde hace mucho. Ya sabéis, os gastáis 20 euros en un libro de bolsillo y de tapa blanda (y además, muy poco práctico para leer) de la editorial Impedimenta y ahí se queda.  Que sí, que Impedimenta es garantía de calidad y las traducciones y los títulos están muy cuidados.

Esta obra está escrita por la autora australiana Joan Lindsay (1896-1984) y desde su publicación hubo un halo de misterio en los hechos que relata. La autora nunca ha confirmado ni desmentido la veracidad de los hechos. ¿Que más da? Decía ella. Estas personas llevan muchos años muertas. ¿Y de qué va esto? Os preguntaréis.

 La novela arranca con una estampa muy bucólica en el internado para señoritas de Appleyard. Nos remontamos al día de San Valentín, al 14 de febrero de 1900. Como es sábado, diecinueve alumnas (entre 13 y 17 años) y dos profesoras  se dirigen a pasar un agradable día de campo en Hanging Rock. Y aunque no he estado nunca en Australia ni en dicho lugar, voy a tratar de describirlo: al lado de un riachuelo hay una zona de picnic (una pradera), a los pies de una imponente formación rocosa de unos 150 metros.

Esta estampa bucólica se tuerce cuando tras la comida y la siesta, a eso de las 3:30, tres alumnas del último curso (Marion, Miranda e Irma) piden permiso para ir a explorar la gran roca a una de las profesoras. Como son  chicas responsables y sensatas, y además no parece haber ningún peligro acechante por la zona, les dan permiso. Finalmente, se les "acopla" una alumna más joven, Edith, de 14 años. No muy lejos de allí, había otro grupo de personas compuesto por un general de la India, su esposa, su sobrino Mike y su lacayo Albert. Las jóvenes se cruzaron con este grupo y fueron piropeadas por los dos jóvenes. Parece ser que estos fueron los últimos que vieron a las chicas.

Sobre las 4:30, las demás alumnas empiezan a recoger y a reunir el grupo para marcharse.  La profesora de francés (una mujer joven y agradable) echa en falta a la profesora de matemáticas (una mujer rígida, un poco Rottenmeier) que seguramente había ido en busca de las chicas puesto que no habían vuelto. Al no saber nada de ellas, hacen grupos para buscarlas. No encuentran rastro de ellas, a excepción de Edith que a las 5:30 aparece gritando como poseída, llena de rasguños y sin recordar nada de lo ocurrido.

Aquí empieza el misterio y la comida de tarro. Y os haré un spoiler: no sabremos qué pasó con estas chicas. Sabemos que Joan Lindsay escribió un último capítulo que da una explicación al misterio, pero la editorial finalmente lo suprimió. Me consta que la traductora de Impedimenta quiso incluir este capítulo en la traducción española, pero no lo vio adecuado. Primero, porque según ella, literariamente no es bueno y porque "no puede ser más cutre·. Y además, ¿es necesario dar una explicación rigurosa? Es obvio que fue un éxito rotundo la decisión que tomó la editorial en su día porque esto dio pie a que se pensara que los hechos relatados son verídicos. De hecho, en la actualidad Hanging Rock es un lugar muy turístico e incluso se han hecho estatuas de las niñas. Pero los habitantes de la zona quieren que se deje de reivindicar y de clamar este suceso. Esta zona estuvo poblada por aborígenes australianos, zona espiritual y utilizada para ritos de iniciación.  Y ya sabéis, en el mejor de los casos los aborígenes simplemente fueron expulsados de sus tierras.

Pero, ¿habrá algo detrás de las páginas de esta novela? Está claro que la autora jugó bien sus cartas y avivó la llama de la incertidumbre. Se ha intentado investigar este caso, a pesar de los años que nos separan (y que toda esta gente ya está muerta). Los lugares y las personas coinciden con la novela. En cambio, la cronología es errónea. Para empezar, el 14 de febrero de 1900 no era sábado, sino viernes y el  internado para señoritas en el que se inspiró Joan Lindsay no fue abierto hasta 1910. Y sobre todo, no hay ninguna noticia de esa época en la que se hable de este caso. ¿No hubiera sido el bombazo del año?

Y en caso de ser hechos verídicos, ¿qué pasó con ellas? Las teorías son infinitas. ¿Recordáis que el tal Mike y el tal Albert fueron las últimas en verlas y que además, las acosaron (porque piropear es acoso)? Una teoría que se formula en el libro es que estos dos sujetos pudieran estar detrás de todo, y que fuera un caso tipo Alcásser, que fueran violadas y asesinadas. Pero aparte del regreso de Edith, al cabo de una semana regresa Irma (magullada, sin corsé y sin recordar absolutamente nada). No había indicios de haber sido víctima de una violación y sus heridas eran más propias de haber corrido entre los matorrales y de haberse caído. Además, los dos chicos no tuvieron tiempo de hacer esos actos terribles porque se unieron al grupo de las alumnas para emprender la búsqueda inicial. Entonces, ¿qué pasó? ¿Algo sobrenatural? ¿Viajes en el tiempo? ¿Una dimensión paralela? ¿Suicidio? ¿Una huida? Y como he dicho, ¿es tan importante dar una explicación?

Desde el punto de vista literario, es brutal. Me ha fascinado cómo construye una novela con tintes góticos en medio de una pradera australiana. Las descripciones de la autora me trasladaron a una pradera soleada donde la verde y salvaje naturaleza cobra vida. Por contraposición, lo gótico nos remonta a lugares oscuros, tenebrosos, a páramos, a castillos, a monstruos. En "Picnic en Hanging Rock" lo terrrorífico es la propia naturaleza.

Este mundo salvaje choca de frente con el mundo del que proceden las jóvenes. Un internado de señoritas, lugar donde reciben una estricta y distinguida educación para que el futuro puedan ser buenas esposas. Un ambiente opresivo, rígido, "muy inglés". ¿Podría ser que la desaparición fuera una metáfora? ¿Que la desaparición de las chicas no fuera sino una huida hacia el mundo libre (la naturaleza salvaje)?

¿Qué pensáis vosotros? ¿Habéis leído la novela? ¿Habéis visto la película o la serie? ¿Creéis que es un hecho real o una mera leyenda urbana? Dejádmelo en los comentarios, y si os ha gustado, seguidme en el blog y en mis redes sociales. 



martes, 3 de diciembre de 2019 |

Todo lo que nunca hiciste por mí

Es cierto que Internet ha traído consigo grandes facilidades para nuestra vida diaria, pero cuando se creó Internet también se sembró la semilla del mal. En mis inicios del blog, escribí una entrada sobre el día en que bajé a la Deep Web y sobre lo que allí encontré, y expliqué un poco en qué consistía esta cara oculta de la red. Pero, ¿creéis que los pederastas solo se esconden en los bajos fondos? ¿Que no hay monstruos a la luz del día? Al fin y al cabo, los niños no están en la Deep Web.

Como algunos sabréis, están siendo momentos muy tristes para mí y he andado muy desconectada de las lecturas. Tuve la llamada "crisis lectora", que dícese de ese espacio de tiempo en el que el asiduo lector no consigue conectar ni ser atrapado por ningún libro. Y me topé con este libro que da título a mi entrada, "Todo lo que nunca hiciste por mí" (primera parte de la saga Hyperlink). ¿Habéis probado el moscato azul? ¿Esa sensación de dar un trago tras otro sabiendo que estás ingiriendo algo dañino para tu salud y de dudosa calidad? Pues algo así me sucede con este libro.

No he encontrado mucha información acerca de esta saga. De hecho, no estoy muy segura pero creo que se trata de un libro autopublicado directamente en formato electrónico (si alguien lo sabe, que me lo escriba en los comentarios). Y os estaréis preguntando a ver qué tiene que ver este libro con Internet y los menores. Pues bien, de esto trata este libro: un ciberacosador asesino en serie que capta sus víctimas por medio de la red. Estos jóvenes no son escogidos al azar porque tienen unas características concretas: adolescentes con problemas con alguno de sus progenitores. El modus operandi del sujeto consiste en meter baza en la relación "paterno-filial" y que todo acabe como el rosario de la aurora, a saber, suicidio, asesinato o familias rotas.

Pero lo más llamativo de la novela es que tiene un toque de "novela río". Vemos la historia a través de muchos personajes. Y aunque al principio estos personajes no tienen ninguna relación entre sí, poco a poco sus vidas se van entrelazando y giran alrededor del ciberacosador. Por lo visto, cada volumen tiene cerca de mil páginas y la saga no ha terminado. Miedo me da. Cuando un autor escribe una historia demasiado larga, muchas veces es porque no sabe ni sintetizar ni cómo cerrar la historia. Seguiré leyendo y os contaré

Me ocurre que no quiero revelar nada de la trama y desde hace un tiempo quería escribir sobre el tema de los menores e Internet. Y es que hace poco saltaron las alarmas porque el youtuber Matt Watson destapaba un algoritmo de Youtube que permitía a los pederastas llegar a vídeos en los que aparecen menores. Como habréis notado, Youtube en base a tus búsquedas, te hace recomendaciones. Por ejemplo, a mí me recomienda constantemente vídeos sobre libros y canciones de los Beatles. Nunca me ha recomendado vídeos de gameplays porque no estoy interesada en videojuegos. Pues resulta que en un par de clicks el tal Matt Wattson demostró que podía hacer que dicha plataforma le recomendara vídeos de niñas pequeñas en bikini. Por causa de esto, Youtube se ha convertido en una caterva de pederastas que crean sus propias playlist y lo usan como red de contacto.

Como sabemos, los canales de maternidad están en auge y las madres ponen a sus retoños en bandeja de plata a esta lacra de desalmados, mostrando sus momentos más íntimos (en la ducha, en el retrete, con piojos, enfermos, etc...) . No voy a entrar a valorar si es explotación infantil o no, porque creo que esa sería otra entrada, pero desde luego que estoy en contra de la sobreexposición de menores tanto en Youtube y redes sociales. Pero estamos perdiendo completamente el norte, no es subir una foto a tu cuenta privada de Facebook, hablamos de niños que son filmados desde que se levantan hasta que se acuestan y expuestos ante millones de personas. Millones de personas que saben dónde viven, a qué colegio van, sus rutinas.

La youtuber "Medianoche" contaba algo muy siniestro sobre la existencia de unos blogs en los que se subía fotomontajes pornográficos con las caras de los hijos de algunas youtubers.   Además, poca cosa se puede hacer frente a esta situación puesto que es algo legal. Pero lo más alucinante es que a las propias madres de estos niños les da lo mismo, son conscientes - y si no lo son es que son muy imbéciles- de que los pedófilos forman una gran parte de sus seguidores.

 ¿Y que hace Youtube ante esto? Nada. Lo la de ley Coppa está muy bien. Por si alguno vive en una burbuja, a partir de 2020 los canales infantiles y de maternidad dejarán de ser monetizados con el fin de evitar la explotación y la sobreexplotación infantil. ¿Creéis de verdad que Verdeliss vive a todo tren por los ingresos que genera en su canal? No, los canales familiares viven de las colaboraciones y de las marcas. Pero nada, bienvenidos al siglo XXI.

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jueves, 31 de octubre de 2019 |

Joker o la vida es una comedia

"Smile, though your heart is aching.
Smile, even though it´s breaking"


Hoy es Halloween y no tengo ninguna entrada especial para estas fechas. Sí, lo socorrido en estos casos es hacer un Booktag de Halloween, sin mucha chicha, una entrada liviana que en cinco minutos esté hecha. Desde hace algún tiempo tengo a medias "El Booktag de los Clásicos", pero me gustaría utilizarlo como pretexto y como esquema para dar algunas recomendaciones para iniciarse en la lectura de clásicos. Aunque no estoy muy segura de querer terminarlo. No sé, no es muy estilo. Si no tengo nada digno que publicar, prefiero no publicar nada. Por esa razón llevo tanto tiempo desaparecida porque no he leído nada en este último mes y medio. Al leer me falta una bolita de pelo que siempre estaba a mi lado que ya no está. 

Pero resulta que a principio de septiembre fui al cine a ver It 2 (os dejo aquí la reseña de la primera parte) y vi un tráiler que me llamó mucho la atención. Era el tráiler de la película de "Joker". Vale, sí, me vais a decir que yo no soy muy fan ni de los superhéroes y mucho menos de Batman. Pero sabía que esta iba a ser diferente, sin saber nada de ella. El caso es que la película se estrenó y yo tenía el hype por las nubes y según iba leyendo críticas y opiniones, se me iban poniendo los dientes más largos. ¿La mejor película del año? ¿Obra de culto? ¿Obra maestra? El martes aproveché "La fiesta del cine" para ir. Con mucho miedo porque iba con las expectativas demasiado altas, y cuando esto ocurre suelo darme de morros contra la pared. ¿Cumplió mis expectativas? Sí, sí las cumplió, con creces. De hecho, creo que me gustaría encerrarme en una sala de cine y verla en bucle una y otra vez. Pero también hubo ciertos matices del filme me parece que no estuvieron a la altura, que tenían una joya en las manos y no supieron pulirla del todo.

Como he dicho, no me atrae mucho el cine de superhéroes. Le joda a quien le joda es cine dirigido a un público más bien infantil, lo cual a cierta gente no le gusta que se le diga. Pero, oye, no pasa nada. Yo soy fanática de las pelis de Disney y  no me ofendo si me dicen que son para niños. Aunque no sea muy experta en este tema, parece ser que Marvel ha encontrado su sitio y su público. Sus películas siguen un patrón fijo que parece ser que funciona. Un producto prefabricado rápido, mal hecho y para vender. Sin mucho argumento, muchas hostias y chistes malos por doquier. Por su parte, DC siempre ha andado más perdido (voy a ahorrarles el mal trago y la vergüenza de recordarles "Escuadrón Suicida"), con pocos aciertos en taquilla. Pero "Joker" es una vuelta de tuerca, un giro inesperado y a la vez, acertado. DC está claro que quiera captar un público más maduro y alejarse de los blockbuster de Marvel. Sí, la apuesta era arriesgada. Muy arriesgada y les ha salido bien. A mí, que la sola mención del Joker y Batman me daba una terrible flojera, me han movida de mi casa y me han hecho pagar la entrada. ¿Esta será línea que DC siga a partir de ahora? Ojalá. Ojalá creen al nuevo Batman encarnado por Robert Pattinson a partir de esta película.

Pero, ¿de qué va la película? Joker (dirigida por Todd Phillips) nos adentra en el personaje de Arthur Fleck. Un hombre que sufre una enfermedad mental (no se dice qué tiene, pero de esto hablaré después) y a duras penas se gana la vida como payaso. Vive con su madre en la ciudad de Gotham, en una ciudad derrumbada por el desempleo, el crimen y la ruina financiera. Además, el sueño de Arthur es ser comediante (aunque no tiene mucha gracia), hacer reír a los demás. Pero no lo tiene nada fácil, convivir con una enfermedad mental no es un camino de rosas y Arthur no termina de encajar: sufre humillaciones constantes por sus compañeros, es agredido en la calle, aunque acude a terapia su psicóloga no le presta demasiada atención.  Hasta que una serie de acontecimientos hacen que la vida de Arthur cambie. Pero sobre todo el cambio nacerá dentro de él y empezará a sufrir una metamorfosis.

Ya he dicho que la película me parece brutal, pero hay algunos puntos que me parecen mejorables. Por un lado, creo que no queda muy claro qué se nos quiere contar con la película, qué mensaje quiere lanzar al espectador. ¿La metamorfosis de Arthur? ¿El asesino se nace o se hace? ¿El padecimiento de una enfermedad mental? Sobre todo, a mi parecer, la película flojea un poco en el guion. ¿Era necesario hacer a Arthur tan desgraciado, tan desdichado que una pandilla de gamberros le mete una paliza en un callejón porque sí? Me parece un recurso fácil y que no es necesario: ya nos imaginamos que no lo tiene fácil sin verlo tan explícitamente. No hace falta hacer más dramático lo que ya de por sí es dramático. Por otro lado, creo que en cuanto a la estructura narrativa podían haber arriesgado un poquito más. Quizá haber empezado por la aparición estelar del Joker en antena y después retroceder, o dos líneas temporales. Pero bueno, es correcta. He leído muchas críticas que decían que la película es lenta y no lo creo así porque continuamente está sucediendo algo. ¿Qué ocurre? Que  no es cine de acción, no es Batman dando de hostias al Joker. Otro punto que no me ha gustado es que el contexto social en el que se quiere enmarcar la historia está muy cogido con pinzas. Infantil, la única explicación que se da es que "no hay trabajo y la gente está muy cabreada". ¿En serio? El movimiento anarquista que surge a partir del asesinato de los tres chicos en el tren es que no hay otra manera de definirlo que "cutre". No está bien desarrollado, no le veo ningún sentido si no se explica bien. Si se eliminara estar parte, la película no cambiaría.

Ahora voy a hablar de los aciertos. El gran acierto es la fotografía y todo el apartado técnico. De quitarse el sombrero. La gama cromática de la película no puede ser más acertada. De hecho, parece que los propios colores nos contaran la historia. Al principio de la cinta los colores son fríos, oscuros y da un aspecto turbio. Según la película va avanzando y la tensión dramática va in crescendo, los colores van haciéndose cada vez más vivos. La BSO muy acertada. Al oír la canción de Smile en el tráiler me conquistaron (para el que no lo sepa, es una de mis canciones favoritas) y me parece un gran acierto ya que tiene sentido dentro de la trama, que es una canción que representa bien al personaje. Pero lo que más me ha gustado, y creo que a la mayoría, es la interpretación de Joaquin Phoenix. Vale, sí, hay que tener en cuenta que el personaje requiere una interpretación diferente, más extraña y por eso llama mucho más la atención. Hasta que no he visto esta película no me he dado cuenta del despropósito que fue el Joker de Jared Leto. Joaquin Phoenix hace un papelón. A veces enternece, a veces asusta con esa cara de loco. En serio, como mínimo merecería la nominación al Óscar.

A partir de este momento habrá muchos spoilers de la trama, así que si no has visto la película aun, te invito a que salgas del blog. Pues bien, me gustaría analizar un poco la figura del personaje principal, aunque yo no soy psicóloga ni psiquiatra. En la película simplemente sabemos que Arthur sufre repentinos ataques de risa. Esto, generalmente, se produce ante situaciones de estrés. Aparte de esto, es obvio que sufre otro tipo de enfermedad más grave. Sabemos que en su infancia sufrió malos tratos, aunque no los recuerde y hay estudios que demuestran que al haber sufrido malos tratos durante la niñez (y más si son sexuales) se tiene una mayor predisposición a padecer algún tipo de patología mental en la edad adulta. Los ataques de risa del protagonista son un mero mecanismo de defensa. No olvidéis la letra de Smile (Sonríe, aunque te duela el corazón. Sonríe, aunque se te esté quebrando). Sonríe, Arthur, aunque la gente se burle de ti. Sonríe, aunque te peguen. Pero no sabemos a ciencia cierta qué enfermedad mental sufre, aunque tampoco creo que sea lo más relevante. Lo primero que nos llama la atención es que pese a todo lo que carga encima, es una persona que intenta encajar dentro de la sociedad. Hace lo que socialmente está establecido, o al menos intenta hacerlo: tiene un trabajo, cuida de su madre, es amable con los demás. Además, en el cuaderno podemos observar que sus pensamientos son coherentes y ordenados, así que se podría descartar una esquizofrenia.

Me extraña cuando se dice que el Joker es un psicópata. La característica principal de un psicópata es la falta de empatía y creo que no es el caso de Arthur. De hecho, tiene un sentido de la justicia muy arraigado, no escoge a sus víctimas al azar ni mata por matar. Sus víctimas son aquellas que le han ocasionado algún daño. Un punto interesante de la película es que el protagonista deja de recibir tratamiento y medicación por un recorte de presupuestos. Está claro que él no tiene medios para costearse un psiquiatra privado ni para comprar sus medicamentos, aunque a él siempre se le haya visto consciente de su problema y con ganas de querer tratarse. Esto coincide con su despido y el ataque de los tres chicos del metro. Dicen los expertos que dejar ciertos medicamentos psiquiátricos de raíz puede causar un brote psicótico. Pero, ¿Arthur mata por no estar tratado ni medicado o son sus circunstancias las que le lleva a cometer tales actos? Sea como así, así es como hace el alter ego de Arthur Fleck, el Joker. Joker es la antítesis de Arthur, lo opuesto: no muestra mucha seguridad en sí mismo. Es provocador y se ve como una persona muy seductora en el programa de televisión, además de mostrar rasgos narcisistas.

En cuanto al final, me parece que tiene muchas lecturas y que da pie a muchas interpretaciones. ¿Es todo una invención del Joker? ¿Ha sido su imaginación? No queda demasiado claro, pero de todos modos no creo que haya que buscarle tres pies al gato

Como conclusión final, me parece una película muy buena, incluso con sus fallos. ¿Es una obra maestra? No lo creo, pero el tiempo lo dirá. Lo que sí tengo claro que esto es cine comercial, buen cine comercial. No han arriesgado lo suficiente y el que personaje principal sea el Joker me parece más una estrategia comercial. Si en vez de ser el villano de Batman, fuese un tipo cualquiera, no habría tenido la misma acogida. Y además, me ha resultado muy metido calzador el intentar conectar la historia con el mundo de Batman. En serio, no hacía falta. La historia brilla por sí sola, no necesita un murciélago que le haga sombra.

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