La sirenita

"I wanna be where the people are, I wanna see,
Wanna see 'em dancing, walking around on those

What do you call 'em? oh, feet!"
Part of your world


Ya sé que no me paso mucho por aquí últimamente, y es que ando sumergida en la ardua tarea de aprender idiomas (puede que en algún momento haga una entrada acerca de mi odisea con el inglés). Lo primero que tengo que decir es que no escribo esta entrada para aprovechar la polémica surgida por las redes sociales debida a que Halle Bailey interpretará a Ariel en el live action de La sirenita". De hecho, los apuntes de esta entrada llevan varios meses rodando por mi escritorio y por falta de tiempo- y de ganas, lo reconozco- hasta hoy no me he animado a darles forma.

Os sorprenderá saber - nótese la ironía- que el cuento de Andersen (1837) bebe de la mitología griega, más concretamente del mito de Eco. Resulta que la joven Eco era una oréade, un tipo de ninfa que protegía las cuevas y las montañas de Grecia. Su principal característica era que tenía una hermosa voz. Ya sabemos que si fulmináramos de la mitología griega los escarceos de Zeus, nos quedaríamos con poquita cosa. Así que, en el "mito de Eco" también tenemos a Zeus en escena: el susodicho solía bajar al mundo de los mortales a encontrarse con sus amantes, mientras tanto se servía de Eco para entretener a su esposa Hera. La persuadía contándole historias con su hermosa voz. Pero un día, Hera se dio cuenta del engaño y castigó a la ninfa: Eco no podría hablar por voluntad propia, no tendría control sobre su voz, solo podría repetir palabras que había oído anteriormente.

Por esta razón, Eco se retiró al campo, a vivir en una cueva (y ahora se me viene a la mente la canción de los Mojinos Escozíos de "la cueva del eco")  y se enamoró perdidamente de Narciso. Este joven fue dotado de gran belleza y Tiresias, adivino ciego (es muy curioso que en la literatura los adivinos siempre son ciegos), predijo que el verse reflejado en un espejo le llevaría a su propia perdición. Así que su madre lo alejó de los espejos y este creció ignorando su belleza y se volvió un chico muy introvertido. Un día, caminando llegó hasta la cueva en la que vivía Eco, y esta al verlo, quedó prendada de él. Narciso solía recorrer el mismo camino a diario y Eco, a escondidas, lo esperaba para poder contemplarlo. Pero un día, Narciso descubrió a la ninfa cuando esta pisó una rama seca. Él inició una conversación con ella aunque ella solo podía repetir sus últimas palabras. Con la ayuda de los animales, pudo declarar su amor y Narciso, no solo la rechazó, sino que se burló de ella. Eco no pudo soportarlo, y se encerró en un lugar solitario y se desintegró en el aire, quedando solo su voz, la cual repetía las últimas palabras de quien hablara (es decir, el eco). Némesis vengó la muerte de Eco e hizo que este viera su propia imagen y se enamoró de sí mismo.

Centrándonos en el cuento de Andersen, la historia dice así: Tritón, rey de los mares, vivía en un castillo bajo el mar y además, tenía seis hijas. El rey era viudo pero su anciana madre le ayudaba en la crianza de las hijas. De alguna forma, les llenaba de pajaritos la cabeza sobre el mundo exterior y cuando una de las sirenas cumplía quince años, se les permitía salir al exterior. La más pequeña iba a cumplir quince años y ansiaba salir a la superficie y conocer el mundo de los hombres. ¿Os acordáis de mi entrada sobre Caperucita Roja, que adentrarse en el bosque era como un acto de rebeldía en la adolescencia, era descubrir el mundo exterior? Pues aquí lo mismo. Antes de partir, su abuela le recordó que ese no era su sitio. Al salir a la superficie, vio un barco en el que estaban celebrando el cumpleaños del capitán y ella se enamoró de él. Pero, justo en ese momento hay una fuerte tormenta y el barco se hunde. La sirenita salvó al joven y lo llevó a la orilla. Quiso esperar a que se despertara pero tuvo que huir porque llegaban más personas.

La sirena volvió al mar muy triste y tras contarle a sus hermanas que se había enamorado, el rumor se corrió hasta llegar a oídos de su abuela. La anciana le explica que ese amor es imposible porque las sirenas aparte de no tener alma, viven trescientos años. Al morir, los humanos van al cielo mienrtras que las sirenas se convierten en espuma de mar. Vamos, que el tal Andersen mete aquí con calzado la religión. Por su parte, la joven, no puede tener el culo quieto y ahí que se va, a pedir ayuda a la "Hechicera de los Abismos". La bruja le ofreció un trato: su voz a cambio de un par de piernas. Con muchas condiciones: no os creáis que es como en la peli de Disney, la bruja le corta la lengua y cada paso que diera, sentiría como si cuchillas le atravesaran las plantas de los pies. Y además, si el príncipe llegara a casarse con otra mujer, ella desaparecería y se convertiría en espuma de mar. Como las mujeres somos tontas y cuando un hombre entra en escena, perdemos el norte y la cordura, la chavala dijo que sí.

Después de la transformación mediante un brebaje que le otorga la bruja, despertó en los brazos del joven y este la llevó a vivir con él a palacio. Sin embargo, el amor que sentía hacia la joven era más bien fraternal, la veía como una gran amiga. Él está locamente enamorado de la joven que lo salvó y no se da cuenta de que es la chica que tiene delante. Pero, le presentan a una princesa de otro reino y, curiosamente, esta chica sí que le recuerda a la chica que le salvó la vida. El chaval tenía que graduarse la vista fijo. Un tiempo después, la boda se celebró en el barco como en la película. Las hermanas de la sirena aparecen calvas ya que habían ido en busca de la bruja para encontrar una forma de salvarla. Habían dado su pelo a la bruja, pero ahora la joven debía de apuñalar al príncipe para ser salvada. Sin embargo, no pudo hacerlo y se suicida arrojándose al mar.  Como he dicho, las sirenas al morir se convierte en espuma. Pero, al final, resulta que tiene alma y sube al cielo (guiño, guiño). 

Por último, voy a dar unas pinceladitas sobre Propp y su "Morfología del cuento de hadas". Este señor estudió los cuentos de hadas y se dio cuenta de que más o menos, todos tenían la misma estructura y los mismos tipos de personajes (algo así como la Poética, en la que Aristóteles analiza la tragedia). 

Por un lado, Propp decía que en el cuento existen siete tipos de roles, y parece ser, que en "La sirenita" aparecen todos. Estos son: el antagonista/agresor, donante, auxiliar (objeto mágico), mandatario, héroe y el falso héroe. Empecemos por la parte obvia: la sirena protagonista es la heroína porque es quien lleva a cabo la acción y es quien busca el objeto de valor. Este objeto de valor ( o mágico) es el príncipe. Por si acaso me sale algún hombre ofendido en los comentarios, concretaremos aun más: el amor del príncipe. La princesa con la que finalmente se casa es la última en llegar y la que más roles desempeña. Obviamente, desempeña el rol de princesa pero a la vez es una falsa heroína, porque el príncipe la toma como su salvadora. Además, aunque no sea algo muy claro, podríamos decir que desempeña además el papel de antogonista o agresora, ya que ella nunca saca al joven de su engaño y esto perjudica a la heroína. Aunque el cuento no dice que este mal sea intencionado. Así que, este rol se debate entre la princesa y entre la bruja, porque las condiciones del trato son bastantes crueles. Y aparte de este rol, desempeña el de donante pues es quien le da piernas a la joven y este permite que salga del mar. Por último, la abuela sería el personaje mandatario puesto que permite y alienta a sus nietas a salir al mundo exterior. Por otro lado, en cuanto a la narración, sigue el esquema que propone Propp: salida (al cumplir quince años la joven puede salir al exterior), encuentro (conoce al príncipe y lo rescata y regresa al mar), pacto (pacta con la bruja del mar, unas piernas a cambio de su voz), reencuentro (el príncipe encuentra a la joven en la orilla del mar), ruptura del pacto (se niega a matar al príncipe) y recompensa (puede tener un alma mortal).

Quiero saber vuestra opinión acerca de algo: ¿creéis que lo que la sirenita quería realmente el amor del príncipe o tener un alma (con la iglesia hemos topado, dicen? Si os ha gustado la entrada, no olvidéis seguirme en el blog y en mis redes sociales. 


Viuda, al fin

Algunos pensáis que es un chollo ser bloguera porque te mandan libros gratis a casa. Claro que te hace ilusión que te regalen un libro que cuesta veinte euros que acaba de ser lanzado al mercado. Pero, desgraciadamente, no es oro todo lo que reluce. Colaboro puntualmente con autores y con editoriales: primero, porque no me gusta cargar el blog de reseñas y segundo, me quita libertad para leer lo que me apetece. Esto no es exactamente "gratis", quizás esto parezca una perogrullada pero el libro que  te manda la editorial hay que leerlo y escribir una reseña en el blog. Yo, al menos, no disfruto leyendo por encargo.


El libro que voy a reseñar hoy salió recientemente al mercado (bueno, tampoco os creáis que muy recientemente, que tengo esta reseña pendiente desde hace mil años) y el título es cuanto menos llamativo. A mí, por lo menos, me sugiere que va a tener un tono cómico. Y sí, tenerlo lo tiene, otra cosa es que el humor finlandés te haga gracia o no.

¿Y de qué va esta novela? Nos encontramos a Ulla, una mujer de setenta y cuatro años que ha tenido un matrimonio que le ha dado bastantes quebraderos de cabeza. Aparte de que su marido había sido alcohólico y de darle una mala vida, hacía diez años le había dado un "telele" y se había quedado casi en estado vegetal. Ulla se echó la carga encima de cuidarlo y no tomó la determinación de llevarlo a una residencia porque consideraba que su obligación como mujer era cuidar de su marido hasta su muerte. Por lo tanto, su muerte supuso un punto de inflexión en su vida, como una oportunidad de vivir todo lo que no había vivido. Conozco un caso similar: yo tenía un vecino gruñón y al quedarse viudo, dejó de serlo tanto. Eso o que justo empecé a coincidir con él en el ascensor a la hora del vermú. Pero si es cierto que para algunas personas quedarse viudas supone como una especie de liberación. Nadie te manda casarte, cierto, pero es como una imposición velada. Y el divorcio es una putada, a no ser que una persona se pueda mantenerse ella sola, hay que echarle valor. Yo soy de la opinión de que no hay que aguantar en un matrimonio, que de todos los baches se salen, que se puede salir adelante con ayuda de tus amigos y familiares. ¿Y si Ulla se llega a quedar viuda con 84 años? ¿Con 84 años se puede empezar de nuevo? ¿Y si ella llega a morir antes que su marido?

A mí, personalmente, no me ha terminado mucho de convencer. Creo que introducir a un personaje femenino de la tercera de la edad en una novela es buena idea, ver cómo una mujer de esa edad se desata de sus cadenas es buena idea. Pero a la trama le falta fuerza, captar el interés del lector. No sé muy bien a qué público podría ir dirigida esta novela porque no va más allá de una novela ligerita para leer en la playa, sin más pretensiones. Igual es que ahora leo tantas novelas insulsas en inglés (porque con el nivel que tengo no me da para más) intento buscar cosas en castellano que me estimulen un poco más.

Dejadme por aquí escrito si la habéis leído y si os ha gustado, qué libros me recomendáis en inglés o lo que queráis. Si os ha gustado la reseña, seguidme en el blog y en mis redes sociales. 

Las horas


"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto y, de pronto, toda nuestra vida se concentra en un solo instante"
Oscar Wilde

"La señora Dalloway" es un abismo emocional. Y así empiezo la entrada de hoy, in medias res, sin previo aviso, sin anestesia. Es lo que me sugiere la obra de Virginia Woolf. Tengo que decir que es la primera vez que me ocurre esto, que termino de leer una novela y al cerrar el libro, siento la necesidad de sumergirme de nuevo en la cabeza de los personajes y de volver a empezar. Con "La señora Dalloway" no se puede dar carpetazo y olvidar, pues la historia de Clarissa permanecerá latente en los recovecos de la memoria. Pero no voy a hacer una reseña sobre esta novela sino de "Las horas", la película gracias a la que me animé a leer el libro. 

Recuerdo haber visto esta cinta cuando fue editada en DVD (¿o quizá en VHS?) recién salida al mercado. Yo tendría unos quince años y ni me gustó ni creo que tuviera capacidad para apreciarla. No es una película fácil ni de ver, ni de interpretar. 

En primer lugar, decir que la película está basada en una novela escrita por Michael Cunnigham y ganadora del Premio Pullitzer. No puedo hablar de esta novela porque no la he leído, pero como dato curioso, parece ser que la propia Virginia Woolf quería haber llamado a su obra también "The hours". Y ahora me lloverán piedras por osar criticar a la autora pero creo que el título "The hours" es absolutamente brillante porque al menos, en mi opinión, el tiempo es el verdadero protagonista de esta historia. 

La película nos adentra en la vida de tres mujeres, en tres épocas distintas y en un principio da la sensación de que son tres historias totalmente desconectadas una de las otra. Pero a medida que va avanzando el relato, nos damos cuenta de que están conectadas por la misma novela y porque las tres están pasando un momento crítico en sus vidas. 

La primera de las mujeres que son presentadas es Virginia Woolf (Nicole Kidman), la aclamada escritora, perteneciente a una clase social alta y cuyo marido también es escritor y editor. Ambos montaron una pequeña editorial que en la película lo justifican para darle una ocupación a ella. No sé hasta qué punto se puede afirmar esto, pero según los expertos, Virginia Woolf podría haber padecido un trastorno bipolar. Pensad que de una autora tan renombrada no son solo sus obras de interés, sino también sus cartas y sus diarios personales. Analizando estos escritos, se piensa que podría haber padecido esta enfermedad, que por supuesto ni la habían descubierto ni la autora habría recibido un tratamiento adecuado. Esto me lleva a plantearme si en caso de haber sido tratada correctamente, esto habría influido en su obra. Me parece cuanto menos curioso los estudios que postulan que los escritores tienen una predisposición mayor a padecer enfermedades mentales como la depresión, la bipolaridad, la ansiedad, el alcoholismo o la drogadicción. Supongo que estas personas tienen otra percepción de la realidad y tienen una sensibilidad distinta.

Aunque parece que la autora tiene una vida aparentemente cómoda, en una casa en medio del campo y de sirvientes, Virginia se muestra incomoda por su mera existencia y su posición en la vida, por las normas sociales establecidas para la mujer en su tiempo. No hace lo que se espera de ella y eso causa revuelo a su alrededor, nadie parece comprender qué le ocurre ni tampoco creo que nadie haga lo suficiente para comprenderla. Virginia está enferma, diagnosticada con depresión y por eso han huido de los suburbios londineses al campo, pues la ciudad estaba teniendo un impacto negativo sobre ella. Su inestable condición influía en su vida, en sus relaciones con los demás y en ella misma.

Virginia sufre una profunda desilusión por la vida (a veces, me recuerda a Madame Bovary). Como he dicho, no es comprendida por los demás pero necesita cuidados constantes de la gente que le rodea. Da la impresión de ser un pájaro atrapado entre barrotes, que se asfixia y se ahoga en su prisión pero no tiene la determinación ni las fuerzas para abrir la puerta de la jaula y volar. O tal vez, su forma de liberarse de sus cadenas es el suicidio. Podemos interpretar su suicidio como una protesta contra el sistema patriarcal, como un grito desesperado que da voz a las mujeres silenciadas de su época. Virginia necesita algo más que una vida acomodada, se plantea constantemente qué significa ser mujer y sabe que por su condición de mujer no tiene opción de elegir libremente su camino.

El mero acto de escribir para Virginia es una válvula de escape, de darle sentido a todo y volcar sus emociones en la "La señora Dalloway".

La segunda protagonista es Laura Brown (Julianne Moore), quien representa a la típica mujer de clase media americana. Aparentemente tiene una vida perfecta, su marido Dan Brown la adora y tiene un encantador hijo de unos cinco años. Embarazada de nuevo, Laura sufre una profunda insatisfacción hacia su mundo, no está segura de sus sentimientos hacia su marido. Sí, tiene un chalecito en California, una familia, un marido que la ama profundamente. Pero, a veces, que la vida sea como un cuento de princesas, como está establecido que tiene que ser, ni basta ni es suficiente. A las mujeres nos inculcan la idea de que ser madre y esposa es el culmen de la felicidad. Pero a todas no nos basta eso, pero a las mujeres de la generación de Laura no les han permitido ni plantearse lo que quieren en la vida.

Y ese es el drama personal de Laura Brown, que se siente incómoda en una vida que no quiere tener, que siente que va a desbordarse, que va a quebrarse. Que se hunde. Me parece que a través de este personaje, se representa muy bien qué siente una persona con depresión. Mientras que Virginia Woolf vive la depresión como una enfermedad que debe ser tratada, Laura está sumergida en ella. En la primera escena en la que aparece, la vemos preparando una tarta de cumpleaños para el cumpleaños de su marido, esforzándose por ser una buena esposa. Una buena esposa que no está segura de querer ser, se comporta con torpeza y ese pastel acaba siendo un reflejo de su estado de ánimo. Su hijo, Richie, no es un niño feliz. Se le percibe inquieto, sabe que su madre no está bien, siente el dolor de su madre pero no puede ayudarla. Laura está leyendo la novela de Virginia Woolf, que será tan reveladora para ella que le hará tomar una decisión importante.

La tercera y última historia nos sitúa en el año 2001, en la ciudad de Nueva York y conocemos a Clarissa Vaughan, que personifica una versión moderna de "La señora Dalloway". Hay tres escenas relacionadas intrínsecamente con la novela (la floristería, la casa de Richard y su apartamento). Lo primero que llama la atención es que su pareja es una mujer, Sally. Si habéis leído la novela, la tal Sally fue un amor veraniego y de juventud, mientras que en esta versión moderna, se trata de una pareja madura y consolidada. Vemos que al contrario que Laura y Virginia (quienes tienen también un acercamiento homosexual), puede dar rienda suelta a su sexualidad.

Está claro que ha tenido más libertad y más oportunidades que las otras dos mujeres. Sin embargo, la lucha de Clarissa no es contra la sociedad, sino que su lucha viene de su interior, contra ella misma. Aparentemente, lleva una vida bastante frívola, de fiestas y flores. Es una mujer fuerte, independiente y que tiene que cuidar de su familia.  Parece que se ha volcado demasiado en hacer felices y ayudar a los demás y se ha despreocupado de ella misma. Ella tiene sueños, ilusiones, enterradas bajo una sonrisa y bajo esa actitud frívola. Clarissa ha decidido por ella misma ser madre (algo que no creo que Laura Brown haya elegido) a pesar de no tener un hombre a su lado. Su hija, Julia, ya mayor parece tener una buena relación con su madre y haber tenido una infancia feliz. Que su madre sea lesbiana no parece que haya tenido ningún aspecto negativo sobre ella.

Como he dicho anteriormente, la vida de estas tres mujeres están conectadas con la  novela de "La señora Dalloway" y este hecho lo podemos relacionar con la mitología griega. Nos lleva al mito de Las hijas de Temis. Temis es la diosa de la justicia, cuyas hijas Talo, Axo y Carpo son diosas de la agricultura. Así pues, Talo es la que siembra, que sería Virginia Woolf (quien escribe la novela). Carpo es la encargada de recoger los frutos y esto lo veríamos reflejado en Laura, quien está leyendo la obra. Por último, Axo es la diosa que representa el hecho de brotar y Clarissa la representa pues ella está viviendo la novela.

El título es brutal. Me gustan los títulos simples pero que estén cargados de significado. Hace referencia a todas las horas de su vida a las que se tienen que enfrentar, de una vida que les llena, que se les hace cuesta arriba. La acción narrativa está situada a lo largo de un día en la vida de cada una de estas tres mujeres y cada una, a su manera, tomará las riendas de su vida. Virginia decide morir mientras que Laura decide huir y dejar atrás el pasado para iniciar una vida nueva. Pero, de alguna forma, está eligiendo vivir. Por su parte, Clarissa, opta por resignarse y se tiene que enfrentar al suicidio de Richard, persona en la que vive volcada.

El suicidio es un tema importante en la película. Si bien es cierto que para Virginia el suicidio es una salida, aunque no sé si era la única que tenía, no parece que se haga una romantización como suele ocurrir en el cine y en la literatura. Nos presentan el suicidio como algo deseable, con ese toque romántico, ritual. El director nos quiere mostrar a través de Richard que un suicidio deja víctimas a su alrededor y a través de Laura, que hay esperanza, si tienes las fuerzas necesarias para tener determinación.

Es una película tan cargada de simbolismo, de metáforas, con tantas lecturas, que merece la pena verla una y otra vez. Podría diseccionar durante horas la película, escribir una entrada interminable, pero he intentado señalar lo que me ha parecido, en mi opinión, lo más relevante. O lo que más me ha llamado la atención. Espero haber picado la curiosidad de alguno para que vea la película, y sobre todo para que lea la novela de Virginia Woolf.

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Ofelia de Shakespeare

Estoy aprendiendo inglés. Sí, eso produce muchas risillas en mi entorno. Y como siempre que estoy estudiando algo, me desvío del temario y de lo que el BOE establece que debo aprender para superar la asignatura. ¿Ver series en inglés? ¿Para qué? Shakespeare lo tiene todo, o al menos todo lo que me gusta. Era un cerdo misógino pero...nadie es perfecto. Tiene drama, salseo, intrigas palaciegas, miseria humana, métrica extraña como en griego y además, escribía en inglés antiguo. ¿En serio es más interesante estudiar los phrasal verbs que Shakespeare? ¿Que no es práctico? Lo sé, lo sé. Pero yo no soy práctica. Por cierto, este discursito no lo uséis para ligar. Que no sirve. 

El caso es que hace unos años, cuando hice mi TFG sobre la película de Medea de Lars von Trier, en la película aparecía un fotograma de la princesa Glauce que hacía referencia a la famosa pintura de John Everett Millais. Creo que se llama "Ofelia muerta". Entonces me entraron ganas de leer Hamlet, lo compré en edición bilingüe y ahí se quedó el libro hasta que lo leí hace una semana. Sé que algún día ocurrirá lo mismo con "Cumbres borrascosas", que impasible espera en mi estantería ser leído.

Y aquí es cuando digo que voy a dar unas pinceladitas sobre el argumento, por si hay algún idiota que no lo conoce. Pero como es políticamente incorrecto y os ofendéis, diré que no pasa nada, que aunque esta entrada se va a centrar más en el personaje de Ofelia, aquí estoy yo para daros a conocer esta obra de tal magnitud.

Hamlet, príncipe de Dinamarca, vaga como un alma en pena por la muerte de su padre. Hoy en día estoy segura de que Hamlet tendría tumblr . El caso es que al morir su padre su tío Claudio ocupa el trono y se casa con Gertrudis, su cuñada y madre de Hamlet. Por lo que he leído, esto se consideraba una relación incestuosa. Si alguien sabe algo al respecto, que me lo deje en los comentarios. Como no tenía suficiente desgracia, se le presenta su padre en forma de fantasma para revelarle que, en realidad, su muerte fue ocasionada por Claudio. Mi madre me dice siempre que cuando muera, se me va a presentar por la noche y a mí me entran escalofríos solo de pensarlo. Así que no me extraña que la perturbación del mozo aumente y entre en una profunda crisis existencial sobre si debe de vengar la muerte de su padre

Hamlet: ¡Ser, o no ser, es la cuestión!—¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?

En fin, que esto solo puede acabar en una sangría y como el rosario de la aurora. Como en toda buena tragedia que se precie, aquí no queda vivo ni el apuntador. Os recomiendo que, si no habéis leído la obra, corráis a leerla para después seguir leyendo la entrada. 

Centrémonos en el personaje de Ofelia, ¿Pero quién es esta mujer? Ofelia es la hija de Polonio y la hermana de Laertes. Representa el elemento amoroso en la obra (porque en todas las historia tiene que haber  amor metido con calzador porque sí) y encarna, por supuesto, el papel de víctima de la historia. Su muerte inspiró a muchos pintores: se adentra lentamente en el agua y se ahoga. Ofelia no es un personaje particular sino que es una mera representación de las posibles mujeres que pueden existir, bajo el punto de vista de Shakespeare. 

¿Os acordáis que hablé de esto en una entrada anterior, en la que relacionaba los arquetipos femeninos y el ciclo menstrual? Los personajes del dramaturgo son muy cercanos a "tipos", como ocurría en algunas obras de teatro clásica. No sé si me explico, no son personajes con un nombre propio y unas características propias, sino que son estereotipos extraídos del mundo real que asumimos como la realidad. Shakespeare, en su obra Hamlet nos presenta a dos tipos de mujeres contrapuestas. Es decir, tenemos a Ofelia que representa la virginidad, la belleza, la dulzura, la locura. Por contraposición, Gertrudis encarna la femme fatale, perversa, calculadora, manipuladora. Una harpía. Por supuesto, tenemos que tener en cuenta que estos arquetipos están creados bajo la mirada de un hombre y bajo el yugo de una sociedad machista y opresora. Si hoy en día la sociedad es machista, imaginaos en los siglos XVI-XVII. 

Para intentar comprender un poco mejor a este personaje, tenemos que remontarnos a los cuentos de hadas (sí, ya dije que iba a hablar mucho sobre este tema en el blog). Esas ideas, que doy gracias de que vayan cayendo, de que las mujeres solo podemos alcanzar la felicidad plena y absoluta si viene un príncipe azul a rescatarnos. Pero, ¿qué ocurre mientras que este no llega? Según los cuentos, tenemos dos opciones: o sufrir como "Cenicienta" o esperar en una especie de trance como" La bella durmiente" o "Blancanieves". Pero, ¿y si ese apuesto príncipe no llega? ¿Y si está demasiado ocupado con sus planes de venganza, con problemas políticos y ese tipo de problemas en los que una joven doncella no puede participar? Imaginaos el drama de Ofelia. Si la vida de las mujeres gira entorno a la de un hombre, ella ha perdido a su padre, su amado la ignora (de hecho, la recomienda irse a un convento) y el hermano anda por el mundo perdido. Ha dejado de ser hija, novia y hermana. ¿Qué le queda en la vida? Nada. Absolutamente nada. 

Un punto importante para comprender a este personaje es la virginidad. En un principio, el amor de la joven hacia Hamlet no es carnal. Es su padre, Apolonio, tras haberle pedido que se olvidara del joven, le pide que flirtee con él, de una manera sexual, claramente. La virginidad de Ofelia se ve abordada en un pasaje de la obra, la escena de "las flores". El cortar las flores hace referencia a la pérdida de la virginidad. En inglés (lo he buscado en wordreference) la palabra "deflower" significa "desvirgar". También en castellano se usa el término "desflorar". Antes de suicidarse, Ofelia, abandona el palacio y se adentra en el bosque para "arrancar flores". Se despoja de su virginidad. No hay que olvidar que la virginidad es un arma de doble rasero: puede ser una virtud o un estigma social. Pues bien, resulta que la joven tiene su momento rebelde: corta las flores, desafiando el orden establecido. Esta acción solo se puede justificar por la locura del personaje. ¿Una mujer imponiendo sus deseos? ¿Intentando desobedecer la autoridad? ¡Qué escándalo! ¡Estará loca!

La muerte de Ofelia difiere de la muerte de otros personajes. Como recordaremos, la mayoría de ellos muere en el duelo final. Irónico cuanto menos que un personaje como Ofelia, sometida al yugo de los hombres, oprimida y como hemos dicho, representando un papel de víctima el único acto volitivo que haga a su antojo sea el de quitarse la vida. Su suicidio es un mero acto de rebeldía, además en aquella época tan cristiana, el suicidio era mucho más reprobable que el asesinato. Ofelia, que siempre ha sido una joven obediente, comete uno de los pecados más atroces, el de despojarse de su propia vida. En mi opinión, tendemos a romantizar el suicidio, demasiado. Pensad en cantantes, actores, cualquier persona pública que se haya suicidado. ¿Eso no ayuda a mitificar a esa persona? Shakespeare no iba a ser menos y como digo, es mi opinión, pero sí que parece que intenta hacer una romantización del suicidio de Ofelia. El ritual de las flores, el agua, la naturaleza rodeando el cuerpo de Ofelia. Si eso no es romantización, que venga Dios y lo vea. 

La mayor parte de la acción de la obra transcurre en el castillo. Las acciones y roles femeninos suelen estar ligados al ámbito doméstico mientras que los hombres están ligados al ámbito privado. Pero en esta obra vemos que el castillo es el lugar donde hacer política y donde está el poder. Sin embargo, Ofelia no está integrada en este mundo que es ajeno a ella. Gertrudis, madre de Hamlet, sí forma parte de estas transacciones pero podemos decir que es a cambio de poner su cuerpo como moneda de cambio. El salir al exterior para Ofelia significa el camino hacia la muerte. Y siempre me viene a la memoria la canción 107 steps de la película de "Bailar en la oscuridad". De alguna forma, es expulsada del mundo de los hombres y es desterrada a morir fuera. 

Espero sinceramente haber creado a alguien curiosidad por leer la obra. Un placer leerla en inglés, menos difícil de lo que esperaba. Las palabras originales resuenan con más fuerza y tienen más intensidad.

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Safo de Lesbos (Especial 8M: Día de la Mujer)

No sabía muy bien sobre qué escribir este 8 de marzo. Podría hablar desde tantas perspectivas, de tantas mujeres que la historia ha tapado, podría hablar de la misoginia, del feminismo, de las sufragistas, de mujeres científicas y que cambiaron el curso de la historia. Esas mujeres cuya voz ha sido silenciada. He decidido escribir sobre Safo de Lesbos, la primera poetisa que existió o más bien, para ser más precisos, de la primera que nos ha llegado su obra. ¿Existieron antes que ella mujeres que componían poemas? Seguramente sí. 

¿Quién es Safo?

Frente a otras mujeres de la Antigüedad ficticias, como Lisístrata o Penélope o figuras idealizadas como Lesbia, Safo es una figura puramente histórica. Nació como el poeta Alceo en la isla de Lesbos, según la Suda (enciclopedia bizantina) en Éreso, mientras que un papiro de Cameleonte, en Mitilene. Los cronógrafos colocan su nacimiento hacia el año 600 a.C., igual que el de Alceo. Otros lo llevan más atrás, hasta el 612-609.

Si hacemos un recorrido por el arte, la numismática y la literatura, vemos que el alma de Safo ha quedado impregnada a lo largo de la historia en distintas áreas. Por ejemplo, en el Museo Nacional de Varsovia encontramos un vaso en el que encontramos una imagen de Safo de pie con una lira en la mano. Cicerón, por su parte, nos cuenta el robo de una estatua (atribuida al escultor Silonión), en cuya base ponía: "Mi nombre es Safo de Lesbos y superé a las mujeres en poesía tanto como el Meónida (Homero) a los hombres".

En literatura, la figura de Safo ha dado lugar a especulaciones, opiniones y prejuicios sobre su vida amorosa, atribuyéndole a diversos amantes, como Alceo, Arquíloco, Anacreonte e Hiponacte. De hecho, sabemos de la existencia de cinco o seis comedias con el nombre de Safo, atribuidas a Antífanes, Dífilo, Anfis y Timocles. También sabemos que  "Faón" de Platón, el cómico y por lo menos, otras tres con el título de "La mujer de Léucade", entre ellas una de Menandro. Pusieron sobre el escenario el supuesto romance de Faón y Safo y su supuesto suicidio arrojándose desde la roca Léucade. 

El poeta Ovidio (Heroidas, 15) escribe una supuesta carta que Safo escribe a Faón de la que se han querido extraer algunos datos fidedignos. Esto ayuda a la imagen de Safo víctima de un amor que la condujo al suicidio. Otros autores ayudaron a desfigurar su imagen, como Horacio que acuñó la expresión "Safo masculina" o Dídimo, que divagó sobre si Safo era prostituta o no. Taciano en su "Discurso sobre los griegos" la tachó de hetaira y de prostituta y dijo que enloqueció de amor y que solo cantaba sus desvergüenzas. 

Desde la Edad Media y principios del Renacimiento, los autores han analizado e interpretado la figura de Safo a su particular manera, unos ensalzándola y otros denigrándola.

¿Qué es la cuestión sáfica?

Mucho se ha divagado sobre esta cuestión. Para el que no lo sepa, se dice que Safo estaba metida en una especie de círculo de mujeres que lideraba. ¿Qué hacían? He aquí la cuestión. Barajamos tres explicaciones: 

1. Que Safo fuera como una especie de maestra. Educaría a muchachas nobles de Lesbos y Jonia. Wilamovitz pensaba que era una directora de un pensionado de señoritas de la buena sociedad que acuden a Lesbos para prepararse para el matrimonio. 

2. Que era una especie de "tíaso", un círculo de mujeres encargadas de hacer culto a alguna divinidad como Afrodita. El problema es que no conocemos ningún caso parecido en la Antigüedad. 

3. Que era una especie de burdel, con pleno dominio de libertinaje sexual femenino y Safo era una hetaira homosexual. 

La última hipótesis está totalmente descartada por ser poco verosímil. Las dos primeras podrían tener algo de fundamente pero Fernández-Galiano nos da una cuarta hipótesis, la reunión de muchachas podría ser "un grupo de amigas que se reunirían para oír versos sáficos y tal vez para cantarlos. 

Obra

Ha sido reconocida, sobre todo, por sus odas "Himno a Afrodita" y "Me parece igual a los dioses". Su obra culmina en los poemas que se mueven dentro de su círculo y que hablan de sus fiestas y celebraciones, de las relaciones entre sus miembros, especialmente en las que Safo expresa sus sentimientos, hace reflexiones personales, exhortación, celos, etc. Pero antes de llegar a esta culminación, es conveniente decir algo de la poesía tradicional y popular que cultivó.

Himnos: solo el fragmento 44 oficial o tradicional es un himno a Ártemis en el que habla la diosa, que promete su virginidad. La parte central se cantaría en una fiesta de la diosa. El fragmento 2 es una invocación a Afrodita para que venga desde Creta al bello huerto en que Safo y sus amigas celebran la fiesta, a la que se invita a la diosa. En cambio, el fragmento 17 está dirigido a Hera, aquí el centro es el mito de cómo los átridas antes de regresar a su patria, oraron en el templo de la diosa en Lesbos.

En los himnos tomó experiencia para crear un nuevo tipo de poesía. También de otros géneros populares, en parte dramático, con diálogo entre personajes que no son la poetisa. Ejemplos: palabras doloridas de la hija enamorada dirigidas a la madre; el "Poema de Faón", ese que tantas malas interpretaciones ha causado; el deseo de muerte: recuerdo de amores antiguos.

Este género nació en los cultos populares y centrado en el amor de la mujer, su duelo, su diálogo con la madre o con diversos personajes ha sido, sin duda alguna, cultivado por Safo y es raíz de una buena parte de su poesía. 

Epitalamio: son cantos de boda que Safo componía para las ricas bodas de Lesbos, canciones para los dos cortejos de boda, el de los jóvenes y el de las muchachas. 

Los poemas más personales de Safo parten de la forma del himno o del comentario de una situación u opinión, otras veces alusiones directas a una fiesta. Casi todo se centra en el amor y en otros temas como la naturaleza, la belleza, el amor y las divinidades que lo protegen. El mundo religioso está presente en fragmentos en que Safo pide a Afrodita, como el himno dirigido a esta diosa. Respeta el esquema antiguo y le pide a Afrodita que venga con su carro tirado por gorriones, igual que vino en otro tiempo y pregunta a Safo por su aflicción y le promete ayuda. El centro del poema contiene un mito sáfico que desplaza el mito tradicional, pero el esquema es el mismo.  Hay un rico decorado de epítetos ornamentales, un diálogo familiar entre la poetisa y la diosa, una gradación y un clímax. 

Además, tenemos las canciones de debate que se abrían proponiendo un tema u opinión o describiendo una situación, para concluir bien en una exhortación. Cuando el poema conservado tiene extensión suficiente domina el esquema ternario: hay que un centro que "aleja" el tema principal, lleva a un mito o recuerdo del pasado o una comparación, para "regresar en el epílogo, con cierre del anillo o una nueva conclusión.

Por último, quiero hablar de su poema más famoso, el de "Me parece igual a los dioses", cuya interpretación más probable es que Safo sufre al ver la intimidad amorosa de la mujer y el hombre que tiene delante. Describe los síntomas del amor, que ocupan el centro del poema. 

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